Madrid. El año 2026 se perfila como un periodo clave para la política española, con varias citas electorales previstas a nivel autonómico y un clima político marcado por la incertidumbre sobre la estabilidad del Gobierno central. Aunque, por el momento, no hay elecciones generales convocadas, millones de ciudadanos acudirán a las urnas en distintas comunidades autónomas.
Elecciones autonómicas previstas en 2026
Entre las principales votaciones confirmadas para 2026 destacan las elecciones al Parlamento de Andalucía. Según establece la legislación vigente, estos comicios deberán celebrarse antes de que finalice el mes de junio de 2026. La fecha exacta aún no ha sido anunciada oficialmente, pero la convocatoria deberá realizarse en un domingo dentro del primer semestre del año.
Andalucía, la comunidad autónoma más poblada de España, juega un papel fundamental en el equilibrio político nacional, por lo que estos comicios serán observados con especial atención tanto por los partidos como por los analistas.
Asimismo, en 2026 también corresponden las elecciones autonómicas en Castilla y León, cuyo mandato parlamentario concluye ese año. Salvo adelanto electoral, la votación se celebrará previsiblemente durante la primavera, conforme a los plazos establecidos por la normativa autonómica.
¿Habrá elecciones generales en 2026?
En principio, las elecciones generales no están programadas para 2026, ya que la legislatura actual tiene como fecha ordinaria de finalización el año 2027. No obstante, el contexto político, marcado por la fragmentación parlamentaria y la dificultad para alcanzar grandes consensos, mantiene abierto el debate sobre un posible adelanto electoral.
Desde el Gobierno se insiste en la intención de agotar la legislatura, aunque cualquier cambio dependerá de la evolución de los apoyos parlamentarios y de la aprobación de iniciativas clave como los Presupuestos Generales del Estado.
Un año decisivo para el panorama político
Más allá de las fechas concretas, 2026 será un año decisivo para medir el estado de ánimo del electorado y la fortaleza de los principales partidos políticos. Los resultados autonómicos podrían marcar tendencias de cara a futuras elecciones generales y redefinir alianzas tanto a nivel regional como nacional.
Con este escenario, España se encamina hacia un nuevo ciclo electoral que volverá a poner a prueba la participación ciudadana y el equilibrio institucional del país.
