El centro de Andalucía vivió una noche de inquietud tras registrarse un terremoto de magnitud 5.0 con epicentro en la localidad granadina de Alhendín. El temblor, localizado a tan solo dos kilómetros de profundidad por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) —que rectificó al alza su medición inicial de 4.8—, se sintió con fuerza en toda la provincia y se dejó notar claramente en otros puntos del sur peninsular como Jaén, Almería, Málaga y Córdoba.
A pesar de la intensidad del movimiento telúrico y del posterior enjambre sísmico —que incluyó una réplica de 2.6 en Gójar minutos después y varios precedentes la jornada anterior—, las autoridades no han informado de heridos ni víctimas mortales. Sin embargo, el fenómeno causó momentos de tensión entre la población, llevando a multitud de vecinos a salir a la calle por precaución.
Los servicios del 112 atendieron cerca de un centenar de llamadas de emergencia en las horas posteriores. La mayoría de los avisos notificaban desperfectos en inmuebles, concentrados principalmente en el municipio de Armilla, donde se produjeron caídas de cornisas, grietas en fachadas y daños en cubiertas, además del desplazamiento y caída de enseres en el interior de numerosas viviendas.
